make a change
El principio… y el fin.
Es posible desaparecer sin dejar rastro. Y permitir que los lugares más recónditos de nuestra mente afloren y nos nublen la vista.
No le quiero llamar más porque es superior a mí. En todos los sentidos, supongo.
Pero sobre todo en el sentido económico.
Para mi no es un buen momento este, no tengo dinero y por lo tanto hay miles de cosas que no me puedo permitir. En cambio él me lo quiere dar todo… y sinceramente, no es mi estilo.
Seguramente es por orgullo. Que una mujer se sienta inferior ante un hombre no es ninguna novedad. Pero no puedo soportar que él lo pueda todo y yo nada, no me siento a la altura, y tampoco creo que lo pueda alcanzar. Y me molesta.
Y siento estar triste porque mi vida no va como tendría que ir y por todos mis motivos económicos…. y siento que nos afecte a los dos. Pero no le puedo hacer nada si no llego a pagar el alquiler del mes que viene. Y no puedo hacer nada si cuando estoy con él no estoy alegre porque pienso que no tengo comida en el frigo. No puedo no preocuparme como me aconseja porque pienso que él puede saber muchas cosas… pero no creo que sepa lo que es no tener nada.
Ahora puedo llorar. Puedo lamentarme. Puedo encojerme y hacerme un ovillo y dejar que pasen las horas. O puedo seguir buscando trabajo, enviar más currículums y hacer una prueba de traducción.
Lo peor de todo es que ya no me importa nada. No me importa la rabia, ni la ttristeza. No me importa ese fuego que me quema dentro ni mis deseos e inquietudes. Lo único que me importa es que no tengo nada y no se cómo voy a seguir adelante. Y que estoy sola, porque lo merezco y porque, al menos esta vez, es lo que quiero.