de improviso
Que mi presencia sea la única y verdadera presencia en mí misma. Que la nostalgia no me devore.
Dejar empezar las cosas desde el principio y llegar hasta un final. Sea cual sea.
A no juzgarme por lo que no soy y a llorar hasta reventar.
Porque la vida no me trata de ninguna manera y me he enfadado con ella. Porque la vida es femenino- singular. Y punto.
Porque le mundo no está hecho a medida para chicas solas y tristes. Y uno no encuentra su razón de ser una vez la ha perdido. Dejarse arrastrar es demasiado… no dejarse llevar un pecado.
Mirarme a los ojos… reflejada en un charco.
PORQUE MERECE LA PENA HACER TONTERÍAS!!!! TO GET INTO TROUBLE!
Y no quiero dejarme morir. Aunque no haga nada y la nada me absorba.
Decir lo que quiero decir incluso cuando no estoy callada.
Porque quizá estoy dentro del abismo y atravieso una de las peores épocas de mi vida, pero no me importa, porque ya nada tiene importancia y las escalas de valores cambian.
Incluso si lo que descubrimos de nosotros mismos no nos gusta da igual. Y qué si no se nada. Si no quiero nada, si no estoy yendo a ninguna parte. Si no me importa a mí misma no le importa ya a nadie. Cerrar los ojos y tirarse por el precipicio es…. algo sagrado. Algo que todos deberíamos hacer.
Volar tan lejos que se nos nuble el pensamiento. Y desgarrar la piel hasta hacerla tiras. Porque no vale nada.
Digamos todo lo que tenga que salir de nuestras almas. Plural. Y darnos las manos hasta romperlas.
Y todo… yo en mi cama, mis arrebujos, mis pensamientos, el sonido de mis respiración cuando me despierto. Cuando te pienso. Cuando enloquezco y me vienen ganas de gritar, de llorar, de morir y de darlo todo por nada…. todo unido… la desgracia, la felicidad extrema de estar sola. Todo ello me hace querer dártelo todo y nada. Tirarme por ese puente minúsculo al que se llega desde mi casa. Desde la casa de todos. E buttarmi via!! tutto via!!!