Thursday, December 18, 2008

Lo que necesitaba leer… por fin lo he encontrado.
El motivo por el que huyo… me alejo de las personas que quiero. O quizá no quiera. A los que no entiendan… intenten entender. No me atrevo a hacer una traducción de un texto que me ha parecido tan perfecto. Son simplemente las palabras que necesitaba.. son… yo misma.

Non so cos’è la vita, io che te la dovrei spiegare, ma c’è una cosa che posso dirti, l’unica che ho capito davvero: la vita è un’attesa, una lunga attesa durante la quale s’inganna il tempo fuggendo. Fuggendo dalla noia, dalla solitudine, dalla paura di morire, soprattutto da noi stessi, senza sapere che il miglior modo di fuggire è restare fermi, cercando di capire da chi si fugge, e perché. Solo così si toglie la maschera al personaggio che recita la nostra vita, solo così si spezzano le catene delle aspettative che gli altri hanno su di noi, solo così non si diventa, da vecchi, la caricatura di ciò che si era da giovani. Solo così, Laura, può succedere che ci si liberi perfino del dolore.

“Io no”, de LORENZO LICALZI y fragmento escrito por Massimo Morasso.

Hoy un tio, para no quedar conmigo, me ha dado el típico plantón de “no puedo quedar ha pasado algo serio, ya te lo explicaré, lo siento”. Vaya… no se si creermelo. Ya veremos en el próximo capítulo.

Posted by bisouemoi at 23:12:00 | Permalink | Comments (1) »

Monday, December 8, 2008

Es difícil continuar una historia que de algún modo no la haya hecho
uno suya.
Quizá sea una falta de delicadeza intervenir en la historia
de otra persona y una falta de respeto manipularla.
No es esa mi
intención y estoy abierto a que no estés de acuerdo y modifiques lo que
creas conveniente hasta que la historia continúe o sea imposible.
Dicho
esto comienzo.
Se encogía desnuda sobre la cama y observaba todos los movimientos.
Por
el suelo estaban sus ropas que parecían haber caído tan delicadamente
que, de ser las cosas como tienen que no ser, jamás hubieran llegado.
 
En la habitación había penetrado el calor, hasta las vetas de la madera
muerta de los muebles, y rezumaba un olor a limpiador de ocasión.
El
sol afuera, violento, y las cortinas que lo filtraban amarillo hacían
del lugar algo decadente; sin embargo, también invitaban al sosiego.

Pero ella no se sentía cómoda allí, no le agradaban los absurdos
preliminares de hola soy yo, siéntate aquí y quieres un café.
A ella lo
que le gustaba eran los raros momentos en los que se desborda la
confianza, los puntos de encuentro absolutos, donde sobran las palabras
para entenderse y comienzan para otras cosas más importantes.
Y ahora
estaba allí, desnuda sobre la cama, observando a ese hombre que había
ido a por no sé qué porque había algo que le asustaba y después se la

encontró así y él no pudo más y comenzó a quitarse la ropa estremecido
por el deseo.
Era una situación extraña, tampoco importaba demasiado,
pensó ella, guiados por algún instinto lo harían, se despedirían con un
fuerte beso y luego,
quién sabe, volverían a encontrarse, pero ya sería
al menos de otra manera.
Mientras tanto el se iba acercando y suavizaba
sus impulsos. La veía ahí dejada, acurrucada sobre la cama,
entremostrando algo que hacía poco él
no sabía aún que deseara tanto,
que tuvo miedo de hacerle daño. Se aproximó hasta sentir el aliento
sobre su sexo enorgullecido y, entrelazando
los dedos en sus cabellos a
la altura de la nuca, la alzó para que sus labios estuviesen tan juntos
como sus miradas.
La mano perdió fuerza y bajó contando lentamente
vértebra tras vértebra de su espalda para dar tiempo así a que cada una
se transformase en una emoción
 diferente. Ella tembló…

No me da tiempo para más, continúa tú o haz los cambios que quieras
Dos besos
Jose luis

Posted by bisouemoi at 16:25:23 | Permalink | No Comments »