flower, flower
Estábamos de fiesta, una fiesta muy guapa en un pabellón, yo me sentía como si tuviese 15 años, cerveza, djs y ese tipo de ambiente amigable que se crea cuando sólo hay gente conocida. Y estaba esta chica morena y bajita, muy simpática. La conozco apenas de haber intercambiado unas frases hace unas semanas y de ayer en la fiesta. Mi impresión era buena, una chica pijita, muy mona y que, como yo, va con un montón de tios porque se lo pasa mejor. Y bueno… ya se sabe que cuando una chica va con muchos chicos o es hermana de alguien (y no es el caso) o busca algo. Y esta chica parecía que buscaba algo… con uno… o dos… o tres…. ufff no lo sé. Pero con uno en especial. El super primo. A mi el super primo me cae de puta madre, y le dije… tio, la morena te tira la caña a saco (claro que en ese momento sólo se la tiraba a él), y le dije, muy a mi pesar, tio, dale un morreo ya o algo, que la vas a aburrir de tanto hacerte desear. Bueno, coje el primo… y en esta que ella se le vuelve a acercar, y mucho, porque se le acercaba mucho, él la abraza, la coje fuerte… pero no la besa, ¡no la besa por dios, que tensión! Yo me quedo pillada y pienso, oh, que tiernos.
Y…
al cabo de cinco minutos la veo que está con un pringao de la misma cuadrilla, y este me parece un pringao de los grandes, que no le llega al primo ni a la suela de los zapatos y que prácticamente se la está follando ahí, contra la pared a la vista de todos. Se metían la lengua hasta la campanilla y él la tenía cojida por las piernas y se la había subido a la cintura. Bueno… como digo, porque ella no llevaba falda, sino yo creo que acaban follando ahí mismo.
Reflexión: a ver… está bien estar salida con eso de la luna llena y todo. Pero no se puede ir de flor en flor en una misma cuadrilla y enrollándote con pavos en las narices del otro. De acuerdo que hemos perdido muchos valores, y yo no soy la más indicada para hablar sobre ellos, pero dios mio… esto ya me pareció excesivo.
Entonces vino el super primo que había desaparecido del mapa, supongo que por orgullo, y me dice con tono muy pero que muy cabreado, “ves por qué …” y unas palabras que no logré entender, pero seguro que era algo muy malo.
Me decepcionó. Y aunque luego les vi a todos hablando tan normal…. no me parece bien. Eso no.
No obstante la comprendo. Iba de uno en uno, colgándose de sus brazos, sonriente, amable, simpática. Les decía cosas al oido tocándoles el hombro, a todos. Puede haber lugar para la confusión.
Logros de la noche: sobreviví a una sesión de scrantch… ¡toma!