eterna juventud
Cuatro días más de trabajo y todo habrá acabado. Interpretamos también un final de viaje, y por tanto un principio.
Todavía estoy eclipsada con el pensamiento de una vida perfecta a su lado. “Tú vivirás conmigo”. Tendremos juntos un pisito de 40 metros cuadrados, perfecto para dos, barra americana. Dos habitaciones, un baño. Un piso perfecto siempre limpio y siempre ordenado. Porque contigo soy mejor. Era mejor. Un mejor persona y estaba más completa.
Dicen por ahí que ya nunca me vas a volver a hablar. Yo se que pase lo que pase volveremos. Tu igual no lo sabes todavía, pero cuando algún día volvamos tú serás mejor persona y yo… también.
A veces hay que dejar pasar el tiempo para que las aguas vuelvan a su cauce. Yo estoy saliendo de él… y tendré que volver.
Todo lo que pase mientras tanto, todas las tierras que inundemos y todos los países en los que estemos sólo formarán parte de un proceso de enriquecimiento personal.
Mi vida sin ti.
MI vida sin mi.
Mientras… no pienso desperdiciar el tiempo…