dile…
Miénteme susurrando y dime que me quieres. Primero me enviarás un mensaje al trabajo diciendo que llegarás antes de lo previsto. Luego me llamarás para decirme que vienes a buscarme. Y luego te quedarás conmigo. Miénteme. Quiero que me mientas.
Que me expliques mil historias imposibles sobre lo que podríamos hacer juntos y nunca haremos. Y es mentira, y yo lo sé, pero me hago la inocente y te digo que sí, asiento cada vez que me dices cuánto me quieres y hasta qué infinito rincón irías por mí. Hasta qué recóndito paraje irías a enterrar un regalo secreto para mí.
Que me expliques mil historias imposibles sobre lo que podríamos hacer juntos y nunca haremos. Y es mentira, y yo lo sé, pero me hago la inocente y te digo que sí, asiento cada vez que me dices cuánto me quieres y hasta qué infinito rincón irías por mí. Hasta qué recóndito paraje irías a enterrar un regalo secreto para mí.
Dime, me quieres, y yo te creeré. Y te aceptaré entre mis brazos. Te diré un “yo también”.
Qué más da jugar a mentirnos si ambos estamos de acuerdo. Miénteme, miénteme. Pero en susurros, con una leve voz apenas perceptible. Dame tus manos. Cógeme por el hombro.
“Sí, yo también.”
Posted by
at
20:14:21
no juego a mentirnos, no te miento cuando te lo digo y tu?