Thursday, January 3, 2008

No es que me queje, pretendo quejarme.

Se acaban ya casi los días de fiesta y yo todavía no los he comenzado.
Disfruté de una noche vieja a medias, sólo contenida gracias a mi gran espíritu nocheviejero que me mantuvo con vida para aguantar la velada que se me presentó. Y ahora, enferma otra vez, qué le vamos a hacer, veo pasmada cómo se me pasan los días y yo no he acudido ni aun solo acto considerado navideño. No he adornado mi casa, no he vivido grandes fiestas, la calle se me antoja inhóspita y me siento sola.

Ya no hay nadie que me cuide, se ha marchado y el punto de partida que pretendía encontrar no es tal, sino un punto final.

¿Cuánto hay que esperar para tener las cosas claras?
¿Dónde hay que ir para que a uno le hagan una sopita y le digan que le quieren?

No me lamento de lo que he perdido, y no es que no me diese cuenta de lo que ya no tendría nunca más hasta el momento en que lo he perdido… yo ya bien lo sabía, pero siempre me gustó hacerme la dura, la que puede más que nadie. Y quizá no puedo.

Quizá ahora que te has ido te siento más cerca.

Y tengo unas ganas de llorar constantes. Igual son las hormonas… quién sabe.

Posted by bisouemoi at 06:31:22 | Permalink | Comments (1) »