Recordar las caricias que me brindó aquel primer día....
He visto algo que me ha hecho recordar, que las caricias no se recuerdan. Pero se pueden rememorar... en mi opinión.
Podemos recordar gustos, olores... soy vegetariana, y el otro día me comí unas patatas a las cuales les había caído aceitillo de una hamburguesa... fue asqueroso. ¿Cómo sabía yo que ese sabor era de hamburguesa, barbacoa?? Sencillo, mi memoria interna recuerda que un día comió carne y tiene ese sabor archivado. Olores... lo mismo. ¿Cómo se yo que huele a pollo? ¿Que huele a lavanda?
Ahora bien... no puedo recordar con exactitud el olor de una persona, a no ser que pase por un lugar donde ha estado. Por ejemplo, hace poco, ñimi dijo: "aquí huele C." , mi compañera de piso del año pasado. Efectivamente. Cuando cojo una prenda de ropa que ha usado, la huelo... y sé que huele a él. Pero si estoy, por ejemplo, en el trabajo, no puedo recordar ese olor. Y sólo me vienen imágenes a la cabeza.
Sin embargo, pienso en el sabor barbacoa, y aunque tampoco llego a saborearlo en mi boca, me dan ganas de comer (no, carne no, sólo ganas de comer).
Olor >>> imágen
Sabor>>> reacción
¿Puedo recordar esa mañana en concreto sólo con oler algo suyo?
No lo sé.... pero en esas imágenes que tengo en mi mente desde hace tanto, tanto tiempo, tantos tantos años, no he conseguido exprimir ni una sola gota de su olor. De su esencia. Porque, aunque tuviese un reproductor virtual de esas imágenes, nunca, nunca, dejarán de ser algo que ya no existe. Podré estender mi brazo, alargar los dedos, pero con ello sólo atravesaré la imágen, que se romperá en pedazos.
Si abrazo mi almohada y me acurruco en mis sábanas, no llegarán jamas a ser blancas, ni mi calor el suyo, ni mi cuerpo el mismo.
PABLO NERUDA, Puedo...
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.
¿Se llega a superar alguna vez la pérdida de alguien querido? ¿Se llega a superar alguna vez al recuerdo? Porque da miedo, perder lo que creo que ya he perdido, y perder algo querido.
Cuando discutimos, cada vez más fuerte, cada vez más malo, más intenso, con más rabia... pienso... es tan corto el amor y tan largo el olvido.