Ahí en el país de los sueños, todo se hace realidad.
Ha sido un fin de semana extraño. Cuando dormía deliraba, y estaba sumergida en un sueño tan profundo que me hacía confundir la realidad de la ficción. Estos días en mis sueños he hecho de todo. Apenas puedo recordarlo, pero sé que he vivido frustraciones, he visto a personas queridas y he hecho, sobre todo, lo que me ha dado la gana.
¿Por qué insistimos en pensar que no podemos hacer o que queremos? Es como la eterna espiral de cuando acabe esto voy a...
- cuando acabe el trabajo
-cuando termine la carrera
- cuando pague el piso
- cuando se vayan los hijos de casa
-cuando, cuando, cuando....
Y hacemos una lista imaginaria interminable sobre lo que haremos, pero que nunca haremos porque siempre hay cosas más "importantes" que hacer.
Si nosotros lo convertimos en importante, lo es. Y por tanto es inaludible.
Tras mucho tiempo de resistirme a los best sellers me he comprado la sombra del viento. con más verguenza aún, de bo decir que lo he comprado en el super.... lo siento.
Mi vida cobra sentido los domingos, los sábados, normalmente, no.
El sábado llamé a tres personas. Sólo una respondió, y no quedamos ni hicimos nada. Tras todo el día de sentirme frustrada y sola me puse a llorar mientras hacía una tortilla desastrosa mientras sonaba mi querido jackes brel i me decía "ne me quitte pas".
De esas veces que llevas todo el día queriendo llorar y no lo consigues. Pensar, seguramente bajo error, que todo el mundo está haciendo algo mejor que tú, que al menos están pasandolo bien o aprovechando su tiempo, y tu, miserable rata, estás tirada en el sofá mirando películas malísimas en la televisión local. Quieres hacer algo... qué... vaya mierda. Ala, y te dan ganas de llorar porque piensas que tienes la peor vida del mundo (mentira) y que no tienes a nadie. Y que no te contestan al mobil. Claro, están mejor sin tí, ahí, pasándolo bien.
vaya mierda de post

