neverlandneverexisted
Cuando el viento me diga, vuela, yo volaré. Cuando los truenos me exijan gritar, gritaré. Cuando la lluvia me pida llorar, lloraré. En estos días de lluvia tan hermosos no puedo llorar. No puedo gritar, ni volar. En cambio puedo suspirar y sentir, que formo parte de ese agua, de ese viento y de ese trueno. ffffffffffffffffffffffffuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu...
Quiereme desmesuradamente, pero se consciente de que algún día ese viento me llamará. De que el polvo es polvo, de que la tierra me llama, con su olor a mojado, con su sequedad estival. Trátame como si fuese tu arbol llorón, del que puedes refugiarte del sol, que te acariciará con sus ojas al ritmo de la brisa. Podrás colgarte de mis ramas y balancearte, pero, algún día, mis ramas se quebrarán, y el tiempo dirá que ya ese árbol dio demasiado. Maltratame entonces, y dame muerte. Prende fuego a mis marchitas hojas y a mis troncos huecos. Mis raices podridas e infectas de gusanos. Ensáñate en achazos a las brasas que queden y devuélveme a la tierra, de la que nunca debí salir. Y no llores, porque sólo fui un árbol, uno más.
Dime que me temes, que me vas a dejar, que no valgo, que no estoy hecha para tí. Que tu mereces más. Tómame fuerte del brazo y dímelo. Mirame con los ojos llenos de odio. Que te defraudo, que soy un fracaso. Pretame fuerte, con tu mano y con tu mirada. Quiero sentir el asco, el desprecio. Dejame y dile a todo el mundo que lo hiciste. Tírame por la borda de tu barco y déjame ahogarme. Ahogarme en mí misma, en mis pesadumbres, en mis fantasías.
¿No hay bosques de sauces llorones?

