noches y noches
No me gusta saber que alguien se va y yo me quedo. Y me da envidia pensar en las situaciones en las que se verá involucrado. Sin saber qué hacer. Dónde hay que ir. Sin conocer a nadie. Ese tipo de cosas…
recuerdo cuando cogí aquel bus al centro, cuando me bajé en aquella plaza y cuando llegué al albergue. Totalmente alucinada, pero tranquila.
Más tarde, más por tedio que curiosidad ya que sabía que tendría tiempo de sobra para visitar la ciudad en el año que pasé allí, me dirigí al centro. Y entré a un supermercado express del centro, cutre, con esas luces de fluorescentes por un lado verde, por el otro azul que dan esa luz blanca tan moleseta. Y allí me compré, aún recuerdo, un sandwich y una botella de agua. Fue lindísima la sonrisa que me dedicó el cajero y cómo, a pesar de la gente que hacía cola, se interesó por mí y me dio la bienvenida a la ciudad. No mucho más tarde pensé en volver a ese supermercado a buscar una voz amiga. Nunca fui. Y si volví al supermercado no volví a verle.
Y siento envidia de esta persona que ahora se va de mi lado, porque sé que vivirá esa angustia de no saber dónde va. De que hay cosas que escapan a nuestro control. El sabor de viajar solo. El placer de la conquista de un lugar nuevo.
Y se va e intento aprovechar cada segundo, egoistamente lo quiero todo aquí, conmigo.
Y no soy capaz de expresar lo que siento, a ratos lo siento todo, a ratos no siento nada.
<—————————————————————————————————————————————->
Me suplicava. Una y otra vez. Hasta que se enfadó. Como siempre pasa en las parejas, siempre puede más el reproche y la destrucción que nos ofrece la confianza que el verdadero sentir. ¿Qué sientes? Yo, yo no siento nada, le dijo.
Y se metió las manos en los bolsillos y alzó los hombros. Dímelo tú, que lo sabes todo.
Sobre todo no le digas nada a nadie de mi… dijo con cara enfadada. De odio. Y ella, le mira con cara tranquila y no piensa en nada, sólo siente que quiere que salga por la puerta de esa cafeteria y no vuelva a verle más.
No vuelvas a llamarme. Frases modernas, esto antes no pasaba.
Si no tuviera móbil, si no tuviera internet, si no tuviera… las cosas igual hubiesen ido mejor. Antes, cuando todo se hablaba cara cara. Si alguien quería algo de ti iba a buscarte a casa. Ahora te llaman. Y si se enfadan te dicen que no les llames. Como si el teléfono lo fuese todo.
Igual voy a esperarte a la puerta de tu casa… pero esque hace frío.
Una noche de estas, será la última, pero eso ya, qué importa, si ya no cuenta lo que uno siente sino lo que uno dice.