el camarero del 7
Hasta que en otro momento, que volvió a pasar, de nuevo insimismado, volví a cogerle del brazo, esta vez con contundencia y le dije, “ya me estás dando tu teléfono”. Esto parecía un atraco, y de hecho el chico se quedó acojonado.
La verdad es que no tenía ninguna intención de hacerme al chaval, ni tampoco de quedar nunca con él, yo solo estaba, simplemente, practicando el deporte nacional del ligue un viernes noche. Y al final, tras tanto fracaso, tuve que recurrir a las medidas drásticas.
Sea lo que fuese, el chico parece haberse quedao hechizado. Ahora tengo mínimo un mensaje por día, varias perdidas y un nombre falso. Qué cosas… eso sí, nunca me llama. Yo ya me he cansado de devolverle las perdidas y de contestarle a los mensajitos… a ver lo que tarda él.
Lo poco que sé… és tan poco como lo que sabe él de mí, porque al menos, yo conozco su verdadero nombre.
Nuestra conversación mensajera no ha ido más lejos de cómo estás y “¿me has llamado?” Y si algo sabemos como el típico estudias o trabajas, y qué horario haces, es porque yo lo he preguntado. Ufff nos falta un poco de sal.
Y el quid de la cuestión es que ahora no me deja en paz.
Voy a tener que quedar con él algún mes de estos, y hacerme pasar por una jonky llamada jessica. Aunque ese no sea mi falso nombre.
xD
x lo k veo entonces el típico dicho “el q la sigue la consigue” al final funciona??
has pasado de ser la acosadora a la acosada
Nunca cambiaras…
¿Vale la pena hacer estas tonterías?
¿quizás ganes un buen rato pero que pierdes?