Tuesday, October 23, 2007

VIOLET

Anoche me aconteció un hecho inesperado. Que no os voy a contar. Jeje, como jode.
Sólo diré que me pasó algo que cambió mi punto de vista sobre ese espejismo que tuve ayer. Igual fui demasiado deprisa.

Me pareció que un ser a quien amé volvía entre mis sueños reflejado en la luna. Esa luna casi llena que sale estos días. Pero anoche estaba eclipsada. Eclipsada por mí. No me encuentro en mis deseos, y no consigo aclarar qué está pasando. Igual, para saberlo, debería leer mi horóscopo.

Vida privada

El tiempo ha pasado y has dejado atrás experiencias dolorosas o desengaños. Puede haber algún alboroto así que mantienen ojos y oídos bien abiertos.

Y además pone que congeniaré con piscis!! No se quién es piscis de entre mis conocidos…

El caso es que cuando esta mañana he visto la luna (esto parece un poema de machado, o de lorca… llenísimos de simbolismo… ahora os hablaré de la fuente, del Duero… ajajja, no, no… pero sí os hablaré de lunas y reflejos y eso…). Y el caso es que cuando esta mañana he visto la luna… ya era de día. Y la veía borrosa. Bajo otro color, otra luz, otro cielo. Cuando miré a la luna el otro día por la noche, ésta brillaba y me iluminaba el camino. La luna me quiso besar en los labios y arrucarme. La luna me quiso cantar una nana. La luna, en fin, me quiso. Pero yo, ayer, le di la espalda. Y esta mañana, cuando he acudido en su busca… ya no brillaba.
Me ha dicho, “quédate con tu sol que tanto amas”. Y ha desaparecido completamente.

Espero que pronto pase el tiempo que tenga que pasar. Que sea ya un día cualquiera de a medidados de noviembre. Que me invada de nuevo la emoción y las manos heladas. Que cuando yo alargue esta mi mano él la coja y me guíe más allá del callejón oscuro donde habita. Que se disipen las sobras, pero que me acoja, siempre de noche, esta mi luna.

Porque nunca en estos 8 años dejé jamás de mirarte y añorar tus labios.

Un día, hace ya tantos años, miramos juntos al cielo. Nos abrazamos, y nos arropamos uno en el calor del otro. Tu  piel, tan suave, me mecía con una punta de los dedos tan delicados como grandes. Tus manos. Tus manos tomando mi cintura. Tus manos estrechándome fuerte contra tí. Tú y tus manos. Y con tu mano sobre la mía, me señalaste al cielo, y me dijiste, que todas las noches la observabas. Y desde entonces, no he podido dejar de mirarte.

Igual ya no te quiero. Igual eres de otra. Igual no significo nada para tí. Pero tu luna es la misma que la mía y debemos compartirla.

¿¿A que me ha quedado bonito??

Por favor, pido al anónimo que se identifique. Si eres “En un rinconcito tengo” tranqui porque ya pasó todo. Identificación por favor…. gracias… puede pasar.
Eso de anónimo me recuerda a los libros de antes… autor: Anónimo.

Posted by bisouemoi at 15:50:45 | Permalink | Comments (4)