arrepentirse, no gracias
Ayer me conecté al messenger rapidamente para agregar a una persona. Fueron dos minutos. Conectado me encontré a alguien que nunca se conectó por mí. Su frase rezaba algo así como: “eres el amor de mi vida, te quiero Irene”.
Quiere a Irene. Y me alegro, porque a mí, lo que se dice querer, nunca me quiso. Bienvenidos a mi muro de las lamanetaciones.
Me produjo un amago de escalofrío leer su frase y saber que estaba ahí, detrás de ese nombre, y que podía ponerme en contacto con él en dos clicks. Incluso me supo mal que tras meses y meses sin hablar, más de un año diría yo, ni siquiera dijera hola. También puedo pensar que no estaba en la silla y punto. Y así me quedo más tranquila.
Creo que nunca llegaré a reconciliarme con mi pasado, y eso que todavía es muy corto. Las cosas que he hecho me afectan tanto en mi vida diria que me estrangulan, me zambalean, y me dejan tirada en el suelo herida de muerte.
Me viene a la cabeza que igual vine a este mundo para querer y deshechar, usar y tirar… y que es mejor que nadie se encariñe con migo, cual perrito faldero, porque luego vendrá un coche y me chafará.
Y es que tengo al novio loco, y digo loco, porque no paro de rumiar y rumiar qué hago, qué no hago, por qué lo hago…
Anoche me dijo “decidas lo que decidas, decídelo ya, pero luego no te arrepientas”. O algo parecido, pero lo imporante es el “no te arrepientas”.
Creo que no me arrepiento de ninguna de las decisiones que he tomado en mi vida. Eso es algo que no va conmigo. Cuando tomo una decisión en un momento determinado es porque es lo que quería en ese momento, si no, no la hubiese tomado.
Yo nunca me he arrepentido de haber conocido, salido, besado, follado con fulanito porque en ese momento era lo que quería hacer. Puede haber estado bien o mal, pero no me arrepiento.
Entonces, si en algún momento decidimos tomar una decisión ( y no tomar, yo, sola) y digo nosotros decidimos, tomar la decisión de dejarlo o sea lo que sea que pase porque yo (y solo yo) estoy paranoica… seguramente interiormente y al cabo de un tiempo me diga que jo, que igual estaba muy bien o lo que sea.. PERO no estaré arrepentida.
Me gustaría ver los defectos de ese ser tan maravilloso que tengo a mi lado que parece ser perfecto y no arrepentirse nunca de nada. Vamos a ver…
Hay días en que lo tengo muy claro, pero no digo nada, dejo pasar el tiempo y luego me digo, menos mal que todavía no hemos tomado la decisión. LA DECISIÓN. Luego hay otros días en los que impulsivamente me digo que sí, que debería acabarse mientras pueda guardar un dulce recuerdo… pero luego le veo, y me parto en cachitos pequeñitos pequeñitos que se esparcen por todas partes… y no consigo recogerlos hasta dentro de varios días.
Y luego hay días en los que me quiero morir y estar sola. SOLA SOLA SOLA SOLA.