shhhh
Después de la tormenta llega la calma.
Tras muchos días, por fin, ya ha acabado. Parece que todo vuelve a estar en orden. Mis sueños han vuelto a ser tranquilos.
¿De qué tengo miedo ahora? ¿De qué voy a esconderme?
Tu siempre por encima de mí. Como un coloso. Tu cabeza sobre la mía, protegiéndome, ocultándome.
Y tu mano siempre ahí, cogiendo la mía.
Tu cara contra la mía. Respirando fuerte, deseándonos, mordiéndonos los labios.