Thursday, July 19, 2007

 

A veces extendemos el brazo para pedir.

Otras alargamos el brazo para dar.

Ayer estiré el brazo en busca de ayuda, y la obtuve. Ya no puedo decirme que estoy sola, porque mentiría. He llamado, y me han respondido.

Y extendí mi mano, y me la cogieron de nuevo. Como un niño que no es castigado.

Demasiado mirarse a los ojos, demasiado mirar al suelo, demasiada verguenza.

Cómo sentirse tan cerca y tan lejos.

Y sientes que estás al borde de un ataque de ansiedad. Pataleas, lloras, y finalmente te calmas para decirte “no pasa nada”. Ya está, ya está, ya pasó, ya no tiene remedio. Y entonces vuelve a llamar y dice “tenemos que hablar”. Y todo vuelve a empezar. Y te haces daño una y otra y otra vez. Y te preguntas si todo eso sirve para algo. ´

Y te encuentras constantemente en el umbral de una puerta. Esa puerta tan puta que ni se abre ni se quiere cerrar. Y tú allí, con la mano extendida pidiendo auxilio. Cógeme…. y no te coge.

Y cuando ya te sientes perdido miras al vacío, de nuevo con la cabeza caída. Y te cogen la mano. Cuando no lo esperabas, cuando ya lo creías todo perdido. Y un simple gesto puede devolverte a la vida. Te mira, como si la vida fuese a fundirse en ese instante y te dices que no, que nunca más. Que lo has pasado muy mal y que no quieres que se vuelva a repetir. Pero tu mano sigue allí tendida.

No me digas nada. Ya está.

 No se volverá a repetir.

No volverá a suceder.

 

 

Posted by bisouemoi at 15:42:38 | Permalink | No Comments »

a

Pase lo que pase, tenemos que seguir con nuestras vidas. No nos queda otro remedio, qué vamos a hacer ¿dejar de respirar?

 

Posted by bisouemoi at 09:19:23 | Permalink | No Comments »