couples and bye couples
Podría decir muchas cosas. Pero no me salen. Se que estoy feliz, que hago lo que quiero hacer, y que él forma gran parte de ello.
Hoy hemos hablado. Le he dicho lo que hay. Su cara, sus palabras, me han apuñalado. Y yo no se decir cómo me siento. Me han dado ganas de dejarlo todo y tirarme por su puente. Pero luego cuando caminaba, alejándome de su mirada acusadora e interrogante, me he llenado de nuevo de fuerza y he dejado de pensar.
Hay cosas que se deben acabar, por mucho que alarguemos su agonía. Da pena, pero hay cosas que no vuelven. No vuelven las sensaciones, ni las emociones ni los sentimientos.
Dejaremos atrás el olor, los gestos, las miradas, las palabras…
A parte de todo esto, este fin de semana descubrí una nueva respuesta a “te quiero” …. en mis pocos años de vida nunca me lo habáin dicho así: “como yo a ti”. ¿Curioso? Si el te quiero no es ninguna novedad, por lo menos podemos innovar en la respuesta y salir del aburrido: “yo a ti también”, “y yo más”, o repetir lo que nos dicen cual loro.
- te quiero cariño - te quiero.
Se nota que siguen sin gustarme las chorradas de parejitas.
Hace poco que estube visitando a mi amigo C…s en Valencia, y tiene un compañero de piso que es aleman.
Te cuento la historia: El aleman y su novia se estaban despidiendo, y en ese momento el le espetó un “te quiero”, a lo que ella le replicó “no me digas eso por favor”. Entonces el, con un acento super gracioso-alemán le contestó “¡vale!…pues me caes bien” y ella “Tu también me caes bien”.
Fué gracioso, fué curioso, fué diferente… fué tierno.