ricorda-me
Cuando lo hizimos por primera vez recuerdo que al día siguiente tenía una sonrisa de oreja a oreja. Que me brillaban los ojos.
Ahora nos tenemos que alejar el uno del otro para no hacernos daño. La atracción es tan fuerte que no podemos estar a menos de dos metros de distancia. Que nos miramos con ganas, que nos deseamos.
¿Qué he hecho yo? Pues sigo liándola, y ahora si que no podemos ni siquiera gustarnos porque yo he hecho que no sea posible. Yo cada día contribuyo a que no lo sea.
A veces le llamo para oir su voz. Para que me diga que existe. Su olor, su polla, sus manos.
Posted by
at
00:20:48