No es que quisiera ser feliz, sino salvarme. He entendido tarde qué camino quería seguir.
Son los deseos los que salvan a la gente. La única cosa verdadera.
Si le das tiempo a la vida, ella se gira en un modo estraño e inexorable. Y te das cuenta de que no puedes desear algo sin hacerte daño. NO hay lugar donde escapar… te hieres.
Hoy he besado… y no me lo creo. Me parece sincero, pero demasiado irreal.
Si me dicen “come sei bella” no me lo creo. Mentiras.
Si me dicen “mi hai piaciuto dalla prima volta che ti ho visto” no me lo creo. mentiras.
Si me dicen “ho pensato a te tutto il giorno” Bugie!!
Igual debería creerle… pero yo he hecho ya mi barrera de infelicidad en la que ya no me fío ni de mi sombra. Me puedes decir todas las palabras bonitas que quieras… no te creo.
Cierto es que ocurre encontrar sin buscar… pero otra cosa es comportarme como una ingenua e inocente.
Es original, es gracioso, es dinámico y un tiene un toche chic. En fin, sí me gusta. Pero no voy a dejarme llevar. No quiero que me hagan más daño… ahora no.
Sin querer una no se imagina sólo una noche o dos… una se imagina más y más. Una relación, esas cosas. Y… no quiero. Luego sucede que no lo ves más, que no “si fa sentire più” y entonces piensas y piensas y hace pupa.
Según mi parecer me parece que somos los dos muy directos. Vamos derechos a por quien queremos, cuanto antes mejor, y dejarse llevar para disfrutar. Pero… y si no… y si es otro de esos que lo único que quieren es ¿tomarme el pelo?
Reflexionemos sobre tomarme el pelo: si me vas a decir todas estas tonterías sobre lo bella que soy, lo bonitos que son mis ojos, cómo te gusta cómo visto… cómo has pensado en besarme todo el día… y luego… no… y luego nada. Yo me ilusiono. Yo pienso. Yo siento demasiado.
No es que deba hacerse ni lo vaya a hacer pero… me gustaría cojerle del pescuezo y preguntarle: ¿tú qué quieres de mí? Me vas a follar y basta… o me vas a hacer pensar que quieres algo más. Si es así.. házmelo saber. No puedes maltratarme. No me voy a dejar… y siento si pongo todas mis barreras entre nuestros labios…. pero es que eres demasiado sexy.
Te mueves sexy, hablas sexy, te vistes sexy y me tratas sexy.
Non dirmi que “ti piange il cuore” porque a mi lo que me lloran son los ojos…
Dos días… y muy intensos. ¿Existirá el tercero? O… como son los italianos… ¿esperamos una excusa?
Prefiero no hacerme ilusiones…. no, no anymore!